martes, 29 de noviembre de 2016

Personas Emprendedoras

 Larry Page & Sergey Brin



Larry Page & Sergey Brin son los creadores del motor de búsquedas que revolucionó el mundo entero. En cuestión de ocho años han conseguido que un simple buscador por internet se convierta en la página más visitada del mundo y la que gestiona mayor número de websites. Larry Page y Sergey Brin, dos estudiantes de Estados Unidos, son multimillonarios gracias a Google, un proyecto que surgió, como muchos otros, con muy pocos medios pero impulsado por un ansia juvenil capaz de vencer cualquier adversidad.

Y si bien, su primera impresión al conocerse no fue del todo agradable, con el tiempo llegaron a congeniar y fue debido a esto que su creación, Google, fue todo un éxito.Fue así que mientras Page controlaba el diseño web, Brin dominaba el tratamiento de datos y las ciencias matemáticas. La unión de ambos les permitió iniciar estudios sobre algoritmos para la búsqueda de datos en Internet. 



Historia de la creación de Google


Google es sinónimo de Internet, y para muchos este buscador es la interfaz para acceder a un mundo de conocimiento e información único.
Actualmente Google ha dejado de ser solo un gran buscador para convertirse en una de las empresas que esta definiendo el futuro del Internet y del mundo, gracias al desarrollo de múltiples productos que abarcan desde aplicaciones web y herramientas empresariales hasta software y conectividad móvil.

Larry Page y Serguéi Brin comenzarón Google como un proyecto universitario en enero de 1996 cuando ambos eran estudiantes de posgrado en ciencias de la compitación en la Universidad de Stanford. El nombre original del buscador era BackRub, en 1997 los fundadores deciden cambiar el nombre a Google inspirados por el término matemático «gúgol».

Page ocupó la presidencia de Google junto con Brin hasta que en 2001 contrataron a Eric Schmidt como Consejero Delegado, puesto que ocupó hasta 2011, cuando pasó a manos de Page.


Las cifras de Google son sorprendentes, y estos dos emprendedores son un claro ejemplo de que para tener éxito hay que soñar con cambiar el mundo.